A tres décadas de la muerte de Gilda, una imagen de su tumba volvió a circular con fuerza en las redes sociales. Esta vez, no fue una canción ni un recuerdo de su carrera lo que llamó la atención, sino un particular detalle ubicado junto a su nicho.

El material fue difundido en los últimos días por la cuenta de Instagram @cementerios.arg, que recordó una entrevista realizada al cuidador del nicho de la cantante en el Cementerio de la Chacarita.

En la grabación se observa un tupper de color azul, correspondiente a un pote de helado, que fue transformado en un portarretrato y colocado junto a la tumba de la artista, en la galería N° 24.

En el improvisado marco aparece una postal de Gilda que formó parte de la gráfica de su disco Corazón valiente, álbum que incluyó algunos de sus grandes éxitos, entre ellos “Fuiste” y “Paisaje”.

El detalle no pasó inadvertido entre los fanáticos, especialmente entre quienes nunca pudieron acercarse hasta el lugar para dejarle una flor. Según explicaron varios usuarios en las redes, en ese espacio también pueden dejarse cartas o pedidos dirigidos a la cantante.

Gilda murió el 7 de septiembre de 1996, cuando tenía 34 años, en un accidente ocurrido sobre la Ruta Nacional 12, a la altura de Villa Paranacito, en Entre Ríos.

Las últimas palabras antes de la tragedia

La cantante viajaba en un micro junto con sus músicos y varios familiares rumbo a Chajarí, donde debía presentarse en un concierto. Durante la madrugada, el vehículo fue embestido por un camión conducido por Renato Sant’Ana.

Dos décadas después de la tragedia, en 2016, su expareja y representante, Juan Toti Giménez, recordó cuáles habían sido las últimas palabras que le escuchó decir a Gilda antes del impacto.

“Ella se acercó a mí y me dijo que me fuera a descansar, así por la mañana nos tomábamos unos mates”, relató en una entrevista con La Once Diez.

Según contó, ese fue el último recuerdo que conservó de la cantante antes del accidente. “Eso fue lo único que recuerdo porque cuando me desperté estaba en el hospital”, agregó.

A 30 años de aquella madrugada, Gilda continúa presente en la memoria de sus seguidores. Y esta vez, una fotografía de su lugar de descanso, con un particular portarretrato armado a partir de un pote de helado, volvió a ponerla en el centro de la conversación en las redes.